septiembre 7, 2007

Enfermedades, desnutrición y muerte ¿África? No, Chaco, Argentina

Víctimas expansión agropecuaria, la indiferencia del Estado y el racismo, las comunidades más pobres de la provincia argentina de Chaco tienen dificultades para acceder al agua, a la alimentación y a las medicinas naturales y van camino a la extinción. Catorce personas murieron por desnutrición desde el 11 de julio, mientras en los montes de la provincia son convertidos en vastos campos de monocultivo de la soja transgénica. Este es balance que muestra al mundo Argentina en plenas elecciones presidenciales, en las que al parecer, Cristina Kichner, esposa del actual presidente, tiene todas las papeletas para heredar el puesto. Mientras se celebra la fiesta de la democracia en Argentina, sus electores se mueren de hambre. Las imágenes de cuerpos adultos degradados por el hambre y enfermedades como tuberculosis, neumonía y bronquitis en el municipio de Villa Río Bermejito, a 700 kilómetros al norte de Buenos Aires., son apenas el epílogo de una larga historia de abandono y reclamos desoídos de indígenas toba, wichí y mocoví de Chaco. Ante esta situación, el Defensor del Pueblo ha elevado una denuncia en la Corte Suprema argentina contra el esatdo argentino y la Administración de la provincia de Chaco, aunque resulta difícil de creer que el propio estado se condene a sí mismo. Parece que la maldición de una clase política retrógrada y elitista no desaparece de Argentina… [Entradas relacionadas] Demasiado tarde: La Corte Suprema de Argentina obliga al gobierno de Kichner a socorrer a las comunidades en riesgo [Más información] Internet Press Service

¿Cuántas muertes más en el trabajo debemos soportar?

Casi parece que no importa nada ¿verdad? Ahora mismo es más importante para el PSOE ganar sus elecciones, para el PP hacer que el PSOE las pierda y para el resto…no se, la última noticia del corazón en Telecino o Antena 3. Pero el caso es que la sangría de trabajadores y trabajadores parecen las bajas en una guerra civil. ¿Cuántas muertes debemos soportar? Porque ya es difícil ir a un trabajo mal pagado para que encima tengas que regalarle la vida a tu empresa. Por un salario tan miserable que casi es imposible no decir nada sin que te salga un panfleto político. Pero casi no se puede evitar, porque parece que las víctimas inocentes del terrorismo patronal son ocultadas, porque es vergonzoso. Resulta muy difícil, por ejemplo, consultar datos fiables y actualizados sobre accidentes fatales en el puesto de trabajo en el principal organismo estadístico Europeo (Eurostats) o en el INE… Y casi hay que pedirle responsabilidades a todas las instituciones que pretenden: a los partidos políticos, porque los muertos no caben en sus páginas, a la conferencia episcopal, porque los muertos son pobres, a los sindicatos, que todavía no han paralizado el país (¿qué número de muertes son imprescindibles para convocar una huelga general?), a los medios de comunicación… Mientras escribo ésto, acaba de morir un trabajador en las obras del AVE en Ourense, cuatro han resultado heridos. Y cada día, en el mundo, una muerte cada quince segundos. Seis mil por día. 350.000 al año. Muertos