octubre 26, 2008

El capitalismo ha muerto… ¡viva el capitalismo!

No deja de tener su gracia que el capitalismo, ese monstruo agazapado, sea el protagonista de todas las conversaciones. ¿Cuál es la receta esta vez? Nadie parece tener ni idea. Los humoristas, los premios nóbel, los temblorosos banqueros, las grandes ejecutivas y los inmobiliarios no parecen saber ni qué va a pasar, ni cuánto dinero debemos dejarles (si le vamos a aplicar el euríbor o no) ni qué van a hacer cuando se los demos: buenos, sí, parece que van a tapar agujeros. La crisis económica ha llegado a nuestros patronos y debemos salvarlos, porque de su éxito depende nuestra supervivencia. Y parece que, estupefactos, miramos con qué alegría se desembarazan los gobiernos de los ahorros que hemos generado y no sabemos cómo reaccionar. Lo mejor de todo es que, si prestamos atención al tema financiero en los medios de comunicación, podremos ver a todos los actores de este desaguisado opinando sin pudor al respecto: «oh, sí, algo hicimos mal, no cabe duda» o «si le digo la verdad, no tengo ni idea de qué va a pasar en el futuro más próximo ni qué podemos hacer que no sea mirar como se derrumba todo el edificio financiero». Las palabras no son exactas, pero se las he leído en entrevistas personalísimas a los grandes gurús del dinero. Una vez que sabemos que nadie tiene ni idea, y que vemos cómo los gobiernos se prestan a salvar el entramado echando dinero a la caldera de este tren desbocado que parece ser