octubre 16, 2010

¡Todos/as somos kaosenlared! No a la criminalización de la libertad de expresión y opinión

  COMUNICADO DE KAOSENLARED Ante la constante criminalización de los medios de comunicación  y movimientos sociales alternativos y después de la petición del Ajuntament de Barcelona de solicitar a la fiscalía que valore la posibilidad de abrir diligencias contra Kaosenlared.net y otros medios alternativos, a objeto de investigar una presunta apología de la violencia cometida por dichas webs, los/as abajo firmantes queremos expresar lo siguiente: 1- Kaosenlared.net ha mantenido siempre una actitud rigurosa y sin incitar a ninguna violencia  en el tratamiento de la información, lo que lo ha convertido en medio de transmisión fundamental para difundir las informaciones publicadas por los diferentes autores y autoras a través del sistema de Libre Publicación, así como por los integrantes de su equipo de colaboradores (personalidades reconocidas de todos los ámbitos del pensamiento de la izquierda de todo el mundo), lo que le define como un medio de comunicación alternativa,  plural, libre y veraz, y, en ningún caso, como amparador o impulsor de violencia alguna. 2. En la era de la información, de Internet, de la globalización informativa y de la proliferación de la denominada guerra de cuarta generación –guerra mediática-, las clases dominantes vuelven a intentar criminalizar a la información alternativa de las clases populares. 3. Creemos que esta acción forma parte de una campaña de mayor calado, una campaña cuya finalidad última es la criminalización de los Movimientos Sociales, a los que los medios de información alternativa le dan la voz y el espacio que le es negado por norma

Miseria empresarial en época de crisis

Una cantinela recurrente de este Papa y del anterior era hablar alegremente del relativismo moral. Y tenía cierta gracia que fuera el jefe de la iglesia católica quien hablara de ello, a sabiendas que en el Vaticano son expertos en camuflar sus miserias propias le meten el dedo en el ojo a quiénes no comulgan con su juego. Y eso debe ser lo que le ocurre al empresariado español. Un especie de todo vale que viene en el pack de buen capitalista obliga a pedir más teta al estado mientras se le niega a la parte más desfavorecida de la sociedad (que no son los partidos políticos ni la CEOE, ni los colegios concertados, ni siquiera la santa iglesia católica). Esta es la receta del inefable Díaz  Ferrán: más ayuda al empresario, y al resto nos sugiere que trabajemos más y cobremos menos. O mejor, nada, para que se lo lleven  calentito sus amigos, como él mismo ha hecho. Cuando surgen ladridos desde las trincheras extremoderechistas contra sindicatos en particular y la izquiera en general (puro activismo político, aunque de un poco de asco), uno se da cuenta que lo que pretenden esconder es lo que ganan sus amos (587 millones anuales la CEOE, un 70% de esos millones, dinero de todos y todas las españolas e inmigrantes que pagan impuestos). Un poco de asco sí que da, no me lo negarán. Sobre todo, teniendo en cuenta lo que Ignacio Escolar cuenta en su corto, pero esclarecedor post en Escolar.net:

El obispo belga que cree que la pederastia es sólamente un error, califica de justicia divina al cáncer y al SIDA

El crimen católico es un proceso cotidiano que surge desde las élites religiosas y económicas, se le llama voluntad divina  para dar ejemplo, y si tiene el objetivo de expandirse por la sociedad, termina haciéndose ley. Justo cuando los terribles genocidios y grandes crímenes contra la humanidad cometidos en el pasado parecían entrar en el archivos de la historia, la Iglesia católica no deja de recordarnos que en su espíritu está la condena en vida de sus grandes enemigos, y como gran ideología supersticiosa, el deseo del infierno en la tierra para sectores concretos de la raza humana. Así es como se han ocultado los numerosos y terribles crímenes cometidos contra decenas de miles de niños y niñas para satisfacer el sucio morbo de algunos mentecatos moralistas.  Por lo menos, así es como se expresa el sentir de la Iglesia Católica a travès del arzobispo de Bruselas:  «el SIDA es cuestión de justicia divina«.  Debemos suponer que él no padece esta enfermedad, o que en el seno de su iglesia no se ha generalizado el contagio del SIDA a sus feligreses a través de prácticas homosexuales, ya que no hemos escuchado aún nada semejante a «la pederastia es un error del pasado«. Amén.