Apoya a Pussy Riot por todos los medios, pero también a los trabajadores del petróleo de Kazjastán!

Traducido de Libcom.org

Se está llevando a cabo una campaña para liberar a varios trabajadores del petróleo encarcelados en Kazajstán, donde la huelga del año pasado culminó en una masacre que dejó al menos 16 muertos y 64 heridos. Un tribunal de Mangistau, al oeste de Kazajistán, ha rechazado las apelaciones de los 12 trabajadores petroleros contra sentencias de prisión de dos a seis años, impuestas por su participación en la huelga del año pasado. A los presos no se les permitió asistir a la audiencia.

Los abogados recurrieron las sentencias sobre la base de que los acusados habían admitido su participación en las protestas del año pasado; que no tenían antecedentes penales; que en algunos casos la culpa no había sido probada, y que la mayoría de los prisioneros tenían hijos menores de edad y en su mayoría eran el sostén de la familia.

Los veredictos de la apelación fueron otro golpe para la comunidad de Zhanaozen, la ciudad petrolera donde el 16 de diciembre la policía disparó contra manifestantes que exigían mejores salarios y condiciones laborales, matando al menos a 16 personas e hiriendo a otras 64 .

Las familias de los presos y otros trabajadores del petróleo que esperaban en la sala del tribunal invitaron a los periodistas a comparar sus veredictos de apelación con las sentencias contra dos exalcaldes de Zhanaozen, Sarbopeev, quienes habían sido acusados de corrupción a gran escala y que tan solo fueron condenaron a dos años de prisión condicional.

Solo una activista, Roza Tuletaeva, ha visto reducida su sentencia de siete a cinco años, pero su familia teme que esto sea parte de una campaña para obligarla a declarar contra opositores políticos en el próximo juicio. Las amenazas de muerte del servicio de seguridad KNB a los hijos de Tuletaeva casi la han llevado al suicidio.

Activistas de derechos humanos denuncian que la presión de las fuerzas de seguridad sobre Tuletaeva es un mal presagio para el juicio de los opositores políticos Vladimir Kozlov, Sapargali Serik y Aminov Akzhanat, que han sido acusados de “incitar al conflicto social”, por apoyar la huelga del año pasado por los trabajadores petroleros.

Aliya, hija de Tuletaeva, explicó a la prensa opositora que su madre le telefoneó desde los calabozos y dijo que los oficiales de KNB la torturaron y amenazaron con “hacer algo” con sus hijos para obligarla a firmar una declaración contra el político opositor Vladimir Kozlov, aunque la policía teme que se desdiga en los tribunales.

Mientras tanto, a miles de kilómetros al noroeste, en Moscú – y sólo unos pocos días después de desestimar la apelación de Zhanaozen – tres componentes de la banda de punk feminista Pussy Riot, que únicamente cantaron canciones contra el presidente ruso Vladimir Putin en una catedral, fueron declaradas culpables de “vandalismo motivado por el odio religioso” y sentenciadas a dos años de prisión.

Gente de toda Europa se ha manifestado en apoyo de Pussy Riot, y ha recibido el apoyo de Madonna y otras celebridades del pop. Sería deseable ver el mismo nivel de apoyo a Roza Tuletaeva y los otros activistas en Zhanaozen, víctimas del asesinato y la venganza de las autoridades de Kazajstán.

El contraste entre la enorme cobertura de los medios en el caso de las Pussy Riot en el oeste de Europa, y el silencio casi total sobre Zhanaozen es patente.

Los trabajadores del petróleo no resultan tan interesantes y fotogénicos como las Pussy Riot; el juicio a las militantes rusas es accesible a los periodistas occidentales con sede en Moscú, y las supuestamente blasfemas artistas no constituyen un objetivo a derribar por la prensa de la Europa occidental. Tanto los medios liberales (Guardian, Independent, El País, etc), como los más derechistas (Daily Telegraph, Daily Mail o el ABC), han simpatizado con el grupo.

Y aquí hay un discurso político claro. En el mundo de dos dimensiones habitado por la política exterior de los “expertos”, denunciar a Putin es una prioridad … pero atacar al régimen de Nazarbayev en Kazajstán es otro cantar. Putin está en contra de los “intereses occidentales”, ha maltratado a “nuestras” empresas petroleras, y ha preocupado a la propiedad privada rusa por encarcelar a oligarcas como Mikhail Khodorkovsky. Nazarbayev ha abierto las puertas de Kazajstán a la inversión extranjera, y a “nuestras” empresas petroleras – British Gas, Agip, ExxonMobil y otros – que han invertido miles de millones en el sector petrolero de la muy occidental Kazajstán, donde ocurrió la masacre.

Dicho esto: apoyemos con todos nuestros medios a las Pussy Riot. Baila todo lo que quieras en una catedral de tu elección. Usa la ironía, la blasfemia, la conspiración. Pero … muévete también por Roza Tuletaeva y los trabajadores encarcelados de Zhanaozen. Por poner un ejemplo, puedes:

Apoyar la protesta en línea, puesta en marcha por la Confederación del Trabajo de Rusia, la Confederación de Sindicatos Libres de Kazajstán y el sitio web LabourStart exigiendo una revisión de las sentencias injustas.

Escribir al gobierno kazajo, exigiendo la liberación de los trabajadores encarcelados y la investigación de las denuncias de tortura, y remitir copia a la Fundación Open Dialog que está supervisando los acontecimientos en Zhanaozen e instando al apoyo internacional (puedes pensar que el gobierno kazajo no quiere escuchar, pero haz estas señales para que nuestros amigos en Kazajstán sepan que existe la solidaridad internacional).

Para obtener más información, visita la web de los trabajadores del petróleo de Zhanaozen (en ruso e inglés).

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