Archivos de la categoría Política

[Errico Malatesta] Un plan de organización anarquista

Una respuesta a “Plataforma Organizativa para una Unión General de Anarquistas

Por casualidad (es de conocimiento común que en Italia la prensa no fascista es suprimida) me he encontrado con un panfleto en francés titulado “Plate-forme d’organisation de l’Union générale des Anarchistes (Projet)“, lo cual, traducido, significa Proyecto de programa de organización de una Unión General de Anarquistas.

Este es un proyecto de organización anarquista, publicado en Noviembre de 1926 por un “Grupo de Anarquistas Rusos en el Extranjero”, que pareciera estar dirigido en particular a nuestros compañeros rusos. Pero aborda cuestiones que conciernen igualmente a todos los anarquistas; y además, es claro, notablemente por el lenguaje en que está escrito, que busca reclutar a compañeros de todos los países. Cualquiera sea el caso, vale la pena examinar, tanto por los rusos como por todos, si es que las propuestas planteadas están en armonía con los principios anarquistas y, de esta manera, si es que su puesta en práctica realmente ayudaría a la causa anarquista.

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Nueva Publicación de GEA La Corrala “¿Por qué no nos dejan hacer en la calle? “

portada libro_blogDemocracia, ciudadanía y espacio público son conceptos que en el discurso político habitualmente se entrecruzan y sustentan la apropiación por parte de los municipios, de normativas que pretenden fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público. Ordenanzas municipales que traen consigo dinámicas que lejos están de contribuir al objetivo que dicen perseguir, como la progresiva privatización del espacio público y el control social de la población.
Dinámicas que se integran en un modelo de ciudad centrado en la imagen y en el potencial turístico; una ciudad individualista, capitalista y segregadora; una ciudad que obstaculiza el encuentro de las personas que la habitan; una ciudad en la que no se vive, se sobrevive. Y una de las formas de conseguirlo es, precisamente, naturalizando una vida cada vez más regulada. Este fenómeno internacional presente en las grandes capitales mundiales (Nueva York, Londres…), se ha ido extendiendo por el territorio del Estado a partir de la aprobación pionera de la normativa en Barcelona en el año 2006. No sólo ha ido proliferando esta iniciativa en grandes y medianas ciudades como Burgos (2007), Sevilla (2008), Ávila (2008), Vigo (2009), Guadalajara (2009), Málaga (2010), Bilbao (2010), Alcalá de Henares (2010), Albacete (2011), Alicante (2011), Gijón (2012), Palma de Mallorca (2012), sino también en pueblos como Guillena (2011), Tui (2012), Collado Villalba (2012), Cangas (2013), etc. La dinámica expansiva no cesa, estando ya en proceso de elaboración y aprobación en ciudades como Madrid y Murcia. Sigue leyendo Nueva Publicación de GEA La Corrala “¿Por qué no nos dejan hacer en la calle? “

[Miguel Amorós] ¿Dónde estamos? Algunas consideraciones sobre el tema de la técnica y las maneras de combatir su dominio

“¿Qué tratamos de realizar? Cambiar la organización social sobre la que reposa la prodigiosa estructura de la civilización, construida en el curso de siglos de conflictos en el seno de sistemas avejentados o moribundos, conflictos cuya salida fue la victoria de la civilización moderna sobre las condiciones naturales de vida.”  William Morris, ¿Dónde estamos?

Walter Benjamín, en su articulo Teorías del fascismo alemán, recuerda la frase  aparentemente extemporánea de León Daudet, “el automóvil es la guerra“, para ilustrar el hecho de que los instrumentos técnicos, no encontrando en la vida de las gentes un hueco que justifique su necesidad, fuerzan esa justificación entrando a saco en ella. Si la realidad social no está madura para los avances técnicos que llaman a la puerta tanto peor para la realidad, porque será devastada por ellos. El resultado es que la sociedad entera queda transformada por la técnica como tras una guerra. Realmente, con sólo citar la gran cantidad de desplazamientos de la población, la enormidad de datos almacenados y procesados por la moderna tecnología de la información y el gran número de bajas por accidentes, suicidios o patologías contemporáneas, parece que una guerra, en absoluto fría, sucede a diario en los escenarios de la economía, de la política, o de la vida cotidiana. Una guerra en la que siempre se busca vencer gracias a la superioridad técnica en automóviles, en ordenadores, en biotecnologías… Por la propia naturaleza de la sociedad capitalista, los cada vez más poderosos medios técnicos no contribuyen de ningún modo a la cohesión social y al desarrollo personal, ya que la técnica sólo sirve para armar al bando ganador. Para Benjamin pues, y para nosotros, “toda guerra venidera será a la vez una rebelión de esclavos de la técnica“.

Los adelantos técnicos, son todo menos neutrales, en todo desarrollo de las fuerzas productivas debido a la innovación técnica siempre hay ganadores y perdedores. La técnica es instrumento y arma, por lo que beneficia a quienes mejor saben servirse de ella y mejor la sirven. Un espíritu critico heredero de Defoe y Swift, Samuel Butler, denunciaba el hecho en una utopía satírica. “…en esto consiste la astucia de las máquinas: sirven para poder dominar(…); hoy mismo las máquinas sólo sirven a condición de que las sirvan, e imponiendo ellas sus condiciones(…) ¿No queda manifiesto que las máquinas están ganando terreno cuando consideramos el creciente número de los que están sujetos a ellas como esclavos y de los que se dedican con toda el alma al progreso del reino mecánico?” (Erewhon o allende las montañas). La burguesia utilizó las máquinas y la organización “científica” del trabajo contra el proletariado. Las contradicciones de un sistema basado en la explotación del trabajo que, por un lado expulsaba a los trabajadores del proceso productivo y, por el otro, alejaba de la dirección de dicho proceso a los propietarios de los medios de producción, se superaron con la transformación de las clases sobre las que se asentaba, burgueses y proletarios. La técnica ha hecho posible un marco histórico nuevo, nuevas condiciones sociales ­las de un capitalismo sin capitalistas ni clase obrera­ que se presentan como condiciones de una organización social técnicamente necesaria. Como dijo Munford, “Nada de lo producido por la técuica es más definitivo que las necesidades y los intereses mismos que ha creado la técnica” (Técnica y civilización). La sociedad, una vez que ha aceptado la dinámica tecnológica se encuentra atrapada por ella. La técnica se ha apoderado del mundo y lo ha puesto a su servicio. En la técnica se revelan los nuevos intereses dominantes. Sigue leyendo [Miguel Amorós] ¿Dónde estamos? Algunas consideraciones sobre el tema de la técnica y las maneras de combatir su dominio