El Gobierno subirá el IVA, aumentará la jornada laboral de los funcionarios, ampliará el periodo de cómputo de las pensiones, reducirá las cotizaciones sociales de las empresas y eliminará la deducción fiscal por vivienda a cambio de ganar un año en la reducción del déficit público.

De estos nuevos golpes contra la clase trabajadora, destaca la reforma del paro, que  afectaría a 4,61 millones de personas, que verían cómo  el subsidio por desempleo baja desde el 70% hasta el el 60% en los 6 primeros meses,  lo que supone un robo descarado a trabajadoras y trabajadores que previamente habían depositado su confianza en el sistema de Seguridad Social.

De esta manera, el Gobierno acepta naturalmente todos los ajustes recomendados por la Comisión Europea y el FMI para poder ganar un año para la reducción del déficit público, a costa de la mayoría más débil económicamente.  Sus recetas, arruinar a la maltrecha clase trabajadora quitándole dinero vía impuestos indirectos y bajando sus prestaciones, son impuestas desde los foros neoliberales españoles e internacionales para conducirnos directamente a los peores momentos de la Edad Media.   Y como es preceptivo, el ministro de Economía  Luis de Guindos,  irá a Bruselas a rendir pleitesía a sus amos alemanes y explicar estas nuevas medidas de «ajuste».

Para terminar, me hago con el lamento del profesor Juan Torres López en su blog de Público: «Pobre España y pobre pueblo español, tan silencioso y obediente. Vibra de patriotismo cuando gana La Roja pero enmudece cuando le roba una potencia extranjera o cuando su gobierno le miente y le traiciona

Fuente: La Republica.es y Publico.es