[Exposición] VII Salón Refractario de Granada

salon refractarioDesde que emprendieran su andadura a finales de la década de los 90 del siglo pasado (ver orígenes de los salones refractarios), los Salones de arte Refractarios han venido de-mostrado-se como una sencilla y eficaz herramienta para contribuir a las luchas por una sociedad más justa e igualitaria de lxs trabajadorxs y los movimientos sociales. La forma que estos salones han adquirido es la de una exposición colectiva de inspiración artística libertaria destinada a sufragar gastos de luchas y proyectos sociales. Los salones refractarios que se han celebrado hasta la fecha han agrupado a artistas muy diversxs, si bien todos ellxs con una clara preocupación e implicación social.
El objetivo del VII Salón Refractario que se celebrará en el Mercao Social y Cultural de Granada Ágora (http://mercaosocialgranada.org) desde mediados el mes de noviembre y hasta mediados del mes de diciembre de 2013, es apoyar a los movimientos sociales de la ciudad y a las personas que luchan por la libertad de expresión en las calles granadinas. Sigue leyendo [Exposición] VII Salón Refractario de Granada

[Exposición] Manifiestos: Voces individuales desde el imaginario colectivo

 

manifiestos

El manifiesto es, y ha sido, una herramienta que da voz a una sociedad, una vía de  expresión y reivindicación de un grupo social, político o artístico. En el ámbito del arte contemporáneo, desde la época de las vanguardias, el manifiesto ha sido un elemento fundamental  para dar voz a diversos  movimientos  artísticos,  corrientes  e ideologías que han girado en torno a éstos.

Ana G. Alarcón, comisaria de la muestra, invita a diferentes  artistas a que, tomando como punto de partida los distintos aspectos del manifiesto, planteen y reivindiquen su condición (política, social y activista) como creadores. A su vez, induce a reflexionar sobre la idiosincrasia del propio manifiesto, sobre lo que éste simboliza y el peso, o la pertinencia, que puede tener en el momento actual.  De esta manera,  el artista,  desde  un posicionamiento  individual,  plantea  su propio manifiesto, ya sea desde la palabra o desde la acción. Estas voces individuales, reflejan  y  construyen   un  imaginario  colectivo,  unas  necesidades   que  se  hacen patentes como reflejo y eco de una sociedad y un tiempo. El creador propone unas inquietudes propias y específicas, hablándonos a su vez de necesidades universales.

MANIFIESTOS. Voces individuales desde el imaginario colectivo retoma y analiza múltiples facetas patentes a lo largo de la historia del arte, como el artista erigiéndose deudor de su tiempo, como huella y reflejo de un momento, un lugar y un contexto concreto. Sigue leyendo [Exposición] Manifiestos: Voces individuales desde el imaginario colectivo

[Miguel Amorós] ¿Dónde estamos? Algunas consideraciones sobre el tema de la técnica y las maneras de combatir su dominio

“¿Qué tratamos de realizar? Cambiar la organización social sobre la que reposa la prodigiosa estructura de la civilización, construida en el curso de siglos de conflictos en el seno de sistemas avejentados o moribundos, conflictos cuya salida fue la victoria de la civilización moderna sobre las condiciones naturales de vida.”  William Morris, ¿Dónde estamos?

Walter Benjamín, en su articulo Teorías del fascismo alemán, recuerda la frase  aparentemente extemporánea de León Daudet, “el automóvil es la guerra“, para ilustrar el hecho de que los instrumentos técnicos, no encontrando en la vida de las gentes un hueco que justifique su necesidad, fuerzan esa justificación entrando a saco en ella. Si la realidad social no está madura para los avances técnicos que llaman a la puerta tanto peor para la realidad, porque será devastada por ellos. El resultado es que la sociedad entera queda transformada por la técnica como tras una guerra. Realmente, con sólo citar la gran cantidad de desplazamientos de la población, la enormidad de datos almacenados y procesados por la moderna tecnología de la información y el gran número de bajas por accidentes, suicidios o patologías contemporáneas, parece que una guerra, en absoluto fría, sucede a diario en los escenarios de la economía, de la política, o de la vida cotidiana. Una guerra en la que siempre se busca vencer gracias a la superioridad técnica en automóviles, en ordenadores, en biotecnologías… Por la propia naturaleza de la sociedad capitalista, los cada vez más poderosos medios técnicos no contribuyen de ningún modo a la cohesión social y al desarrollo personal, ya que la técnica sólo sirve para armar al bando ganador. Para Benjamin pues, y para nosotros, “toda guerra venidera será a la vez una rebelión de esclavos de la técnica“.

Los adelantos técnicos, son todo menos neutrales, en todo desarrollo de las fuerzas productivas debido a la innovación técnica siempre hay ganadores y perdedores. La técnica es instrumento y arma, por lo que beneficia a quienes mejor saben servirse de ella y mejor la sirven. Un espíritu critico heredero de Defoe y Swift, Samuel Butler, denunciaba el hecho en una utopía satírica. “…en esto consiste la astucia de las máquinas: sirven para poder dominar(…); hoy mismo las máquinas sólo sirven a condición de que las sirvan, e imponiendo ellas sus condiciones(…) ¿No queda manifiesto que las máquinas están ganando terreno cuando consideramos el creciente número de los que están sujetos a ellas como esclavos y de los que se dedican con toda el alma al progreso del reino mecánico?” (Erewhon o allende las montañas). La burguesia utilizó las máquinas y la organización “científica” del trabajo contra el proletariado. Las contradicciones de un sistema basado en la explotación del trabajo que, por un lado expulsaba a los trabajadores del proceso productivo y, por el otro, alejaba de la dirección de dicho proceso a los propietarios de los medios de producción, se superaron con la transformación de las clases sobre las que se asentaba, burgueses y proletarios. La técnica ha hecho posible un marco histórico nuevo, nuevas condiciones sociales ­las de un capitalismo sin capitalistas ni clase obrera­ que se presentan como condiciones de una organización social técnicamente necesaria. Como dijo Munford, “Nada de lo producido por la técuica es más definitivo que las necesidades y los intereses mismos que ha creado la técnica” (Técnica y civilización). La sociedad, una vez que ha aceptado la dinámica tecnológica se encuentra atrapada por ella. La técnica se ha apoderado del mundo y lo ha puesto a su servicio. En la técnica se revelan los nuevos intereses dominantes. Sigue leyendo [Miguel Amorós] ¿Dónde estamos? Algunas consideraciones sobre el tema de la técnica y las maneras de combatir su dominio