¿Puede el biocombustible matar de hambre a millones de personas? (II): Artículo de Noam Chomski

El caos que deriva del llamado orden internacional puede ser doloroso si uno es el blanco o la víctima del poder que determina la estructura de ese orden. Hasta las tortillas comienzan a jugar en este esquema.

En fecha reciente, en varias regiones de México, los precios de las tortillas ascendieron más del 50 por ciento. En enero, en Ciudad de México, decenas de miles de trabajadores y campesinos realizaron una demostración en el Zócalo, la plaza central de la ciudad, para protestar por el alto costo de las tortillas. En respuesta, el gobierno de Felipe Calderón llegó a un acuerdo con productores y minoristas para limitar el precio de las tortillas y de la harina de maíz, muy probablemente una solución temporal.

El alza de precios amenaza el producto principal de comida de los trabajadores y los pobres mexicanos. Forma parte de lo que podríamos llamar el efecto etanol, consecuencia de la estampida de Estados Unidos hacia el etanol basado en el maíz como un sustituto del petróleo, cuyas más importantes fuentes, por supuesto, están en regiones que desafían con más ahínco el orden internacional.

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