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[Michael Albert] ¡¿Anarquismo?!

Fuente: They Lie We Die

Como la mayoría de los movimientos sociales, el anarquismo comprende diversas posturas. En líneas generales, un anarquista busca e identifica estructuras de autoridad, jerarquía y dominación en todos los ámbitos de la vida, e intenta desafiarlas en tanto las condiciones y la búsqueda de la justicia lo permitan. Su objetivo es eliminar la subordinación. Se centra en el poder político, el poder económico, las relaciones de poder entre hombres y mujeres, entre padres e hijos, entre comunidades culturales, sobre las generaciones futuras a través de los efectos en el medio ambiente y muchos otros. Por supuesto, los anarquistas se posicionan en contra del Estado y de las reglas corporativas de la economía nacional e internacional, pero también ponen en entredicho todos los demás casos y manifestaciones de autoridad ilegítima.

Entonces, ¿por qué todos los interesados en que las personas tengan un control adecuado sobre sus vidas no admiran el anarquismo? Sigue leyendo [Michael Albert] ¡¿Anarquismo?!

Un presente deseable…

30 de Agosto de 2012. Sexto mes de lucha contra los abusos de poder de la clase política y empresarial, el desmantelamiento del sector público, los recortes en los derechos asistenciales y el aumento de la carga impositiva de la clase trabajadora del estado español.

Ni siquiera el calor del verano y el comienzo del período vacacional ha sido capaz de parar la movilización continua de todas las organizaciones sindicales, políticas y sociales, así como de la mayoría trabajadora en todo el territorio estatal, que muestra una reprobación absoluta de la gestión de los gobiernos del PP y del PSOE, a la vez que exige a los actuales gobernantes la restitución de los derechos adquiridos en materia de sanidad, protección al desempleo, pensiones y dependencia, así como la aplicación de un conjunto de medidas políticas, económicas, sociales y legislativas cuyo fin sea modificar la estructura de la propiedad y producción de la tierra, la industria y los servicios, en favor de una propiedad pública garante del empleo y el bienestar de la mayoría.

El gobierno, sostenido artificalmente por el resto de gobernantes de la Unión Europea, la banca y el empresariado, así como por un aparato represivo en pleno funcionamiento, muestra una resistencia absoluta al cambio de sistema económico.

El choque entre los distintos intereses es tremendo y pronostica una próxima revolución social; no obstante, las fuerzas de la reacción siguen teniendo la iniciativa y parecen no querer dar su brazo a torcer…

[Anton Pannekoek] Para luchar contra el capital hay que luchar también contra el sindicato. (V)

V [Consejos o Estado]

El socialismo que nos ha transmitido el siglo XIX no era más que la creencia en una misión social atribuida a los jefes socialistas y a los politicastros profesionales: transformar el capitalismo en un sistema económico puesto bajo la dirección del Estado, exento de toda forma de explotación y que diese a todo el mundo la posibilidad de vivir en la abundancia. El inicio y el fin de la lucha de clases era que el único medio que tenían los obreros de conquistar la libertad consistia en llevar a estos socialistas al gobierno.

¿Por qué ésto no se verificó? Porque el insignificante gesto que se hacia durante el breve peso por una cabina electoral no tenía apenas relación con una lucha de clase real. Porque los politicastros socialistas querían luchar por sí solos contra el inmenso poder de la clase capitalista, mientras las masas trabajadores, reducidas al rango de espectadores pasivos, contaban con este puñado de hombres para transformar el mundo. ¿Cómo era posible que, así las cosas, los politicastros no se hubiesen abandonado a la rutina, siempre dispuestos a justificarla, a sus ojos, por haber remediado, con medidas legislativas, los abusos más escandalosos? Hoy es evidente que el socialismo, en el sentido de gestión estatal y planificada de la economía, corresponde al socialismo de Estado, y que el socialismo en el sentido de emancipación de los trabajadores, exige un cambio total de orientación. La nueva orientación del socialismo consiste en la autogestión de la producción, en la autogestión de la lucha de clase por medio de los consejos obreros.

Las transformaciones económicas producen sólo poco a poco cambios de mentalidad. Educados a creer en el socialismo, los obreros se hallan completamente desconcertados al ver que éste conduce ahora a resultados totalmente opuestos, a un empeoramiento de la esclavitud. Es realmente duro llegar a comprender que el socialismo y el comunismo se han convertido en sinónimos de doctrinas de sujección. La nueva orientación no puede afirmarse de la noche a la mañana, requiere tiempo: es posible que sólo la nueva generación sea capaz de darse cuenta de su necesidad en toda su amplitud. Sigue leyendo [Anton Pannekoek] Para luchar contra el capital hay que luchar también contra el sindicato. (V)