Una condena a cadena perpetua en Argentina confirma lo que todo el mundo sabe: la Iglesia católica acoge en su seno a asesinos genocidas

chvw.JPGLa verdad es que poco más se puede decir. La casa de todos los cristianos (machos, blancos y europeos), tiene algo más por lo que avergonzarse, si es que cabe esa posibilidad: Christian von Wernich, sacerdote católico y genocida, no correrá la misma suerte que las víctimas de la represión argentina. Sólo se pudrirá en la cárcel.

Se ruega el rezo de un rosario por su alma, ya que va a tardar unos añitos antes de incorporarse al cielo.

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