octubre 8, 2011

¿Quién privatiza a los políticos?, por Emilio Lledó, de ATTAC

Extraido de ATTAC Madrid Hay que buscar las razones de la degeneración intelectual de parte de la clase política. Es un deber de la sociedad descubrir las razones ocultas de las privatizaciones. ¿Cómo recuperaremos lo que hemos perdido? EMILIO LLEDÓ, Filósofo, EL PAÍS La defensa de lo público hace vivir la democracia. Hay, por supuesto, opiniones en contra que parecen apoyarse en ese latiguillo de la libertad individual para fomentar la riqueza; de la libertad de emprender, de crear, que se oculta bajo la oscurecida palabra de liberalismo. No se puede negar la importancia de los llamados bienes de consumo que, al parecer, la economía y los economistas administran. Pero el verdadero sustento de la sociedad, de la vida colectiva tan importante como la vida de la naturaleza, es la educación, la cultura, la ética. Ellas son las verdaderas generadoras de riqueza ideal, moral y material. La democracia, que nació como lucha hacia la igualdad por medio de la reflexión sobre las palabras y por el establecimiento de unos ideales de justicia y verdad, no puede rendirse a las privatizaciones mentales de paradójicos libertadores. Sin embargo, apenas se insiste en el hecho de que la crisis que padecemos es una crisis que tantos competentes expertos, siguiendo el principio de la libertad y la competitividad, no han sabido evitar, ni tampoco las diversas burbujas -sobre todo las propias burbujas mentales- que inflaban y aireaban. Burbujas que, parece ser, les han permitido construir sin que nadie les pida responsabilidades por sus liberadas

Comunicado AcampadaBCN: Contra la represión al movimiento 15M

Hoy, día 3 de octubre han sido practicadas al menos tres detenciones a raíz de la protesta que tuvo lugar el 15 de junio de 2011, a las puertas del Parc de la Ciutadella de Barcelona. Queremos expresar todo nuestro apoyo a todas las personas que puedan verse represaliadas por estos hechos y el rechazo más firme al proceso jurídico-político que ha abierto la Audiencia Nacional. El consejero de Interior del Govern de la Generalitat, Felip Puig y el magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco están impulsando una operación represiva, con la colaboración de la Fiscalía General de Catalunya, contra un movimiento social masivo que está haciendo frente a las políticas de recortes presupuestarios en ámbitos tan importantes como la enseñanza y la sanidad entre otros. En lugar de prestar atención al malestar ciudadano hacia la crisis y los recortes antisociales, los poderes fácticos responden con la represión y la criminalización de la disidencia. A esta situación hay que añadir el papel fundamental que una entidad tan antidemocrática y poco representativa como Manos Limpias ha tenido en este proceso. Ellos han sido los impulsores del proceso, presentando una querella criminal contra el 15-M ante la Audiencia Nacional. A todo ello se suma el proceso penal que están sufriendo 6 personas en los juzgados de Barcelona por la misma protesta. Cabe destacar que la Audiencia Nacional es una institución heredera del ‘Tribunal de Orden Público’ franquista (TOP), un tribunal de excepción utilizado históricamente en casos con un cariz claramente político.

El nuevo “sistema-mundo”, de Ignacio Ramonet

Extraido de Attac Madrid Las repercusiones sociales del cataclismo económico son de una brutalidad inédita: 23 millones de parados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres… Los jóvenes aparecen como las víctimas principales. Por eso, de Madrid a Tel Aviv, pasando por Santiago de Chile, Atenas y Londres, una ola de indignación levanta a la juventud del mundo. Ignacio Ramonet, Consejo científico de Attac España, Le Monde Diplomatique. Cuando se acaban de cumplir diez años desde los atentados del 11 de septiembre y tres años desde la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema-mundo”? La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”… Hay una falta de visibilidad general. Acontecimientos imprevistos irrumpen con fuerza sin que nadie, o casi nadie, los vea venir. Si gobernar es prever, vivimos una evidente crisis de gobernanza. Los dirigentes actuales no consiguen prever nada. La política se revela impotente. El Estado que protegía a los ciudadanos ha dejado de existir. Hay una crisis de la democracia representativa: “No nos representan”, dicen con razón los “indignados”. La gente constata el derrumbe de la autoridad política y reclama que ésta vuelva a asumir su rol conductor de la sociedad por ser la única que dispone de la legitimidad democrática. Se insiste en la necesidad de que el poder político le ponga coto