diciembre 4, 2012

[Mijail Bakunin] Tácticas Revolucionarias I

Capítulo 1 – Racionalidad de las Tácticas Revolucionarias La racionalidad histórico-económica. Admito que el orden actual, tanto el político como el civil y el social existentes en cada país, es el resumen final o el resultado del choque, de la lucha, del triunfo y de la aniquilación mutua, como así también de la combinación e interacción de todas las fuerzas heterogéneas, tanto internas como externar, que operan en un país y actúan sobre él. ¿Qué se deduce de esto? En primer lugar, que es posible un cambio del orden dominante y que tal cambio sólo puede darse como resultado de la modificación del equilibrio de fuerzas que actúan en una sociedad. A fin de resolver cómo el equilibrio existente de las fuerzas sociales fue modificado en le pasado y cómo puede ser modificado en el presente -lo que constituye un importante problema-  debemos examinar más de cerca la naturaleza esencial de esas fuerzas.

[Ratgeb – Raoul Vaneigem] De la huelga salvaje a la autogestión generalizada. Capítulo I La sociedad de supervivencia

Capítulo I La sociedad de supervivencia 1. ¿Has sentido al menos una vez el deseo de llegar tarde al trabajo, o de abandonarlo antes de hora? En tal caso has entendido que: a) El tiempo de trabajo cuenta doble pues es tiempo perdido dos veces: como tiempo que sería más agradable emplear en el amor, en el ensueño, en los placeres, en las pasiones; como tiempo del cual disponer libremente. como tiempo de desgaste físico y nervioso. b) El tiempo de trabajo absorbe la mayor parte de la vida, pues determina asimismo el tiempo llamado «libre», el tiempo de dormir, de desplazamiento, de comida, de distracción. Afecta también al conjunto de la vida cotidiana de cada cual y tiende a reducirla a una sucesión de instantes y de lugares, que tienen en común la misma repetición vacía, la misma ausencia creciente de vida auténtica. c) El tiempo de trabajo forzado es una mercancía. En todas partes donde hay mercancía hay trabajo forzado, y casi todas las actividades se asemejan progresivamente al trabajo forzado: producimos, consumimos, comemos, dormimos para un patrono, para un jefe, para el Estado, para el sistema d ella mercancía generalizada. d) Trabajar más es vivir menos. En realidad, ya est luchando, conscientemente o no, por una sociedad que asegure a cada cual el derecho a disponer por sí mismo del tiempo y del espacio; de construir cada día su vida como la desea. (Ver III, 49). 2. ¿Has sentido al menos una vez el deseo de dejar

Manifiesto Andalucista de Córdoba de 1919

Ciudadanos Andaluces Nuestra voz quiere llenar de imperativos de vida clamorosa y palpitante el silencio de muerte de vuestras conciencias calladas; quiere fundir los espíritus de todos vosotros en un poderoso vibrar inspirado por nuestra permanente afirmación. Sentimos llegar la hora suprema en que habrá de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España, la cual va a desvanecerse como una sombra antes de que concluya este instante solemne de la vida mundial: puente entre la eternidad de un pasado de locura, manchado de sangre y vestido de artificio, y la eternidad de un porvenir consciente de la finalidad creadora de la vida universal, a cuyo cumplimiento se ordenarán, con intensos fervores, las eficiencias puras de las energías humanas.