Anticapitalismo

[Anselm Jappe] Las sutilezas metafísicas de la mercancía

Tal vez la mercancía y su forma general, el dinero, hayan tenido alguna función positiva en los inicios, facilitando la ampliación de las necesidades. Pero su estructura es como una bomba de relojería, un virus inscrito en el código genético de la sociedad moderna. Cuanto más la mercancía se apodere del control de la sociedad, tanto más va minando los cimientos de la sociedad misma, volviéndola del todo incontrolable y convirtiéndola en una máquina que funciona sola.

Manifiesto contra el trabajo, del Grupo Krisis

Descubierto en Las Superpitagóricas 1. El dominio del trabajo muerto «Todos deben poder vivir de su trabajo, dice el principio planteado. Poder vivir está, por tanto, condicionado por el trabajo, y no existirá tal derecho, si no se cumple esta condición.»  Johann Gottlieb Fichte, «Fundamentos del derecho natural según los principios de la doctrina de la ciencia», 1797  Un cadáver domina la sociedad, el cadáver del trabajo. Todos los poderes del planeta se  han unido para la defensa de este dominio: el Papa y el Banco Mundial, Tony Blair y Jörg Haider, los sindicatos y los empresarios, los ecologistas alemanes y los socialistas franceses. Todos conocen una única consigna: ¡trabajo, trabajo, trabajo! A quien todavía no se haya olvidado de pensar, no le resultará difícil darse cuenta de la inconsistencia de una posición semejante. Pues la sociedad dominada por el trabajo no está pasando por una crisis temporal, sino que está llegando a sus límites absolutos. La producción de riquezas se está alejando cada vez más –en una medida que hasta hace pocas décadas sólo era concebible en la ciencia-ficción– del uso de mano de obra humana como consecuencia de la revolución microelectrónica. Nadie puede afirmar seriamente que este proceso se vaya a parar o que tenga marcha atrás. La venta de la mercancía mano de obra va a ser tan prometedora en el siglo XXI como la de sillas de posta en el XX. Sin embargo, en esta sociedad, a quien no puede vender su mano de obra se

Comunicado ante la amenaza de desalojo del CSOA Sin Nombre.

La asamblea del Centro Social Okupado y Autogestionado (CSOA) Sin Nombre quiere informar a través de este comunicado de la situación de amenaza que sufre el CSOA. A los ataques sufridos por la ultraderecha y el fascismo sevillano se suma la amenaza por parte de la administración de desalojar el Centro Social de manera inminente. El CSOA Sin Nombre fue liberado por un grupo heterogéneo de personas hace 8 años. El edificio (anteriormente un colegio de monjas y después uno de educación para adultos) llevaba mas de dos decadas en estado de total abandono. Estado del que era responsable el ayuntamiento de Sevilla y que propicio un grave deterioro del edificio. Durante estos 8 años de okupación se ha rehabilitado gran parte del inmueble y se han realizado una gran cantidad de actividades políticas, culturales y lúdicas, llenando de vida los muros vacíos del edificio. Ha servido como lugar de reunión y trabajo de numerosas asociaciones y colectivos de la ciudad. Actualmente cuenta con una biblioteca con un gran catalogo de libros, una sala de espectáculos, un local de ensayo, un estudio de grabación, un taller de cerveza artesana, un taller de salud, una sala de serigrafía, además de otras pequeñas salas que sirven como lugar de encuentro para los colectivos y personas que utilizan día a día el espacio. Con la amenaza sufrida por parte de la administración se deja ver claramente las intenciones del gobierno municipal de privar a la ciudad de Sevilla de todo lo que disienta