El capitalismo ha muerto… ¡viva el capitalismo!

No deja de tener su gracia que el capitalismo, ese monstruo agazapado, sea el protagonista de todas las conversaciones. ¿Cuál es la receta esta vez? Nadie parece tener ni idea. Los humoristas, los premios nóbel, los temblorosos banqueros, las grandes ejecutivas y los inmobiliarios no parecen saber ni qué va a pasar, ni cuánto dinero debemos dejarles (si le vamos a aplicar el euríbor o no) ni qué van a hacer cuando se los demos: buenos, sí, parece que van a tapar agujeros.

La crisis económica ha llegado a nuestros patronos y debemos salvarlos, porque de su éxito depende nuestra supervivencia. Y parece que, estupefactos, miramos con qué alegría se desembarazan los gobiernos de los ahorros que hemos generado y no sabemos cómo reaccionar.

Lo mejor de todo es que, si prestamos atención al tema financiero en los medios de comunicación, podremos ver a todos los actores de este desaguisado opinando sin pudor al respecto: “oh, sí, algo hicimos mal, no cabe duda” o “si le digo la verdad, no tengo ni idea de qué va a pasar en el futuro más próximo ni qué podemos hacer que no sea mirar como se derrumba todo el edificio financiero”. Las palabras no son exactas, pero se las he leído en entrevistas personalísimas a los grandes gurús del dinero.

Una vez que sabemos que nadie tiene ni idea, y que vemos cómo los gobiernos se prestan a salvar el entramado echando dinero a la caldera de este tren desbocado que parece ser la crisis’08 sin que nadie quiera ni pueda remediarlo, queda la segunda parte del asunto: el año que viene parece que viene lo realmente malo.

Y entonces, ya que los experto han perdido la legitimidad, ya soy capaz de preguntar: “si el 2009 es cuando viene lo peor porque la industria se va a ir al garete por falta de apoyo financiero, ¿por qué narices los gobiernos no le han dado apoyo financiero a la industria y sí lo han hecho a quienes crean deudas a partir de dinero virtual? Que se vayan a la mierda los bancos privados, las hipotecas subprime, los inmobiliarios los activos tóxicos y todos los que han invertido su avaricia en bolsa.

Que carguen ellos con su penitencia, que se jodan. Que nos den el dinero a nosotros, que nos vamos a quedar sin trabajo por culpa de estos usureros y ellos que pidan por las calles. Cabrones.

A la mierda