euribor

El capitalismo ha muerto… ¡viva el capitalismo!

No deja de tener su gracia que el capitalismo, ese monstruo agazapado, sea el protagonista de todas las conversaciones. ¿Cuál es la receta esta vez? Nadie parece tener ni idea. Los humoristas, los premios nóbel, los temblorosos banqueros, las grandes ejecutivas y los inmobiliarios no parecen saber ni qué va a pasar, ni cuánto dinero debemos dejarles (si le vamos a aplicar el euríbor o no) ni qué van a hacer cuando se los demos: buenos, sí, parece que van a tapar agujeros. La crisis económica ha llegado a nuestros patronos y debemos salvarlos, porque de su éxito depende nuestra supervivencia. Y parece que, estupefactos, miramos con qué alegría se desembarazan los gobiernos de los ahorros que hemos generado y no sabemos cómo reaccionar. Lo mejor de todo es que, si prestamos atención al tema financiero en los medios de comunicación, podremos ver a todos los actores de este desaguisado opinando sin pudor al respecto: «oh, sí, algo hicimos mal, no cabe duda» o «si le digo la verdad, no tengo ni idea de qué va a pasar en el futuro más próximo ni qué podemos hacer que no sea mirar como se derrumba todo el edificio financiero». Las palabras no son exactas, pero se las he leído en entrevistas personalísimas a los grandes gurús del dinero. Una vez que sabemos que nadie tiene ni idea, y que vemos cómo los gobiernos se prestan a salvar el entramado echando dinero a la caldera de este tren desbocado que parece ser

Solbes afirma que bajará el Euribor

Este Euribor es incorregible, parece del PP. Hoy el Euribor está en el 4,72, casi en su máximo histórico. Otra puñalada más a aquellas personas que decidieron hipotecarse hasta las cejas en un zulo a precios desorbitados. Sin embargo, Solbes nos quiere calmar: dentro de nada tendremos un Euribor de lo más asequible… De todas formas, para quienes aún no hemos invertido en propiedades inmobiliarias, siquiera para tener un sitio donde caerse muerto, el Euribor nos la trae al fresco. Lo que acojona realmente es el precio del metro cuadrado. Y todavía, y sin vergüenza, el PP quiere liberalizar más aún el suelo urbanizable. ¿Por qué nos odia tanto el PP? ¿Cuántos votantes populares van a convertirse en constructores? Mientras tanto, en plena vorágine preelectoral, PSOE,PP y el resto de partidos urden oscuras tramas para hacer de España un garaje para turistas, una escuela de albañiles y un inmenso bar de copas… Qué país.