limpieza_étnica

Demasiado tarde: La Corte Suprema de Argentina obliga al gobierno de Kichner a socorrer a las comunidades en riesgo

Hasta la fecha, el gobierno argentino tiene que cargar con la responsabilidad de haber intervenido en la muerte por inanición de trece personas, debido a su negligencia o por su actuación alevosa: la probreza extrema, la falta absoluta de derechos y el hambre parecen síntomas de una política de limpieza étnica «Estamos como en los peores lugares de África», dice Sergio Soto, dirigente del sindicato de maestros, en el centro de Resistencia, la capital chaqueña, a unos 1.000 kilómetros de Buenos Aires. Exterminados por su propio Gobierno El propio Defensor del Pueblo argentino, Guillermo Mondino, ha sido muy explícito solicitando que se detenga el exterminio de las comunidades indígenas de la región, a la vez que elevó una denuncia a la Corte Suprema de Argentina, la cual ordenó a los gobiernos nacional y de Chaco el «inmediato» suministro de agua potable, alimentos y medios de transporte y comunicación a comunidades indígenas de esa provincia norteña que viven en situaciones de extrema pobreza. Asímismo, exigió que ambos gobiernos informen sobre la situación de esas comunidades. ¿Quién pagará por estas muertes? Orlando Charole, presidente del Instituto de los Aborígenes del Chaco (Idach), plantea la cuestión desde una perspectiva histórica: «Por siglos, nosotros indígenas hemos sufrido el impacto destructivo en centenares de pueblos arrasados, y sin embargo las comunidades que han permanecido enraizadas en su organización tradicional y sus costumbres, han logrado sobrevivir. Hoy está en juego el territorio. Un pueblo no puede vivir sin territorio» «¿Dónde podemos vivir siguiendo nuestras tradiciones? ¿Dónde