Movimientos Sociales

[Michael Albert] ¡¿Anarquismo?!

Fuente: They Lie We Die Como la mayoría de los movimientos sociales, el anarquismo comprende diversas posturas. En líneas generales, un anarquista busca e identifica estructuras de autoridad, jerarquía y dominación en todos los ámbitos de la vida, e intenta desafiarlas en tanto las condiciones y la búsqueda de la justicia lo permitan. Su objetivo es eliminar la subordinación. Se centra en el poder político, el poder económico, las relaciones de poder entre hombres y mujeres, entre padres e hijos, entre comunidades culturales, sobre las generaciones futuras a través de los efectos en el medio ambiente y muchos otros. Por supuesto, los anarquistas se posicionan en contra del Estado y de las reglas corporativas de la economía nacional e internacional, pero también ponen en entredicho todos los demás casos y manifestaciones de autoridad ilegítima. Entonces, ¿por qué todos los interesados en que las personas tengan un control adecuado sobre sus vidas no admiran el anarquismo?

[David Graeber] Los nuevos anarquistas.

GRAEBER,  David  Los nuevos anarquistas [online] En New Left Review 13, 2002. pp. 61-73 LOS NUEVOS ANARQUISTAS Cuesta pensar en una época en la que haya habido tal abismo entre intelectuales y activistas; entre los teóricos de la revolución y sus practicantes. Los escritores que durante años han estado publicando ensayos que recuerdan a documentos de definición política destinados a enormes movimientos sociales que no existen en la realidad parecen sobrecogidos por la confusión o, lo que es peor aún, dan muestras de desprecio, ahora que los verdaderos movimientos surgen por todas partes. Esto resulta particularmente escandaloso en lo que respecta al todavía denominado, sin mayor fundamento, movimiento «antiglobalización», que en apenas dos o tres años se las ha arreglado para transformar completamente el sentido de las posibilidades históricas para millones de personas en todo el planeta. La razón puede estribar en la pura ignorancia o en el crédito concedido a lo que se puede sacar de fuentes tan abiertamente hostiles como el New York Times; por otra parte, la mayor parte de lo que se escribe incluso en las sucursales progresistas da muestras de no haber comprendido casi nada o, en cualquier caso, apenas se centra en lo que los participantes en el movimiento consideran en realidad que es lo más importante al respecto. Como antropólogo y participante activo –en particular en el área más radical y ligada a la acción directa del movimiento–, acaso pueda deshacer algunos malentendidos comunes; sin embargo, es posible que estas informaciones no sean