San Bernardo

¡Bienvenida la Corrala Alegría! ¡Que se expanda el ejemplo a todos los ámbitos del sistema!

Ayer se le arrebató nuevamente a un banco un edifico vacío para que lo habitaran un grupo de familias con problemas de vivienda. La Corrala Alegría es el tercer edificio rescatado del abandono tras la Corrala Utopía y la Corrala CondeQuintana, que se unen en Sevilla a experiencias anteriores, como San Bernardo 52 y Begoña para que se cumpla el derecho de todo el mundo a tener una vivienda digna… ¡Enhorabuena, que cunda el ejemplo por el resto del estado! En España se pudren miles de viviendas vacías hijas de la especulación criminal, mientras los bancos deshaucian y esclavizan a millones de familias con sus políticas de usura y disfrazan de  activos tóxicos a  edificios,  si no barrios enteros,  mientras se apropian de prácticamente todo el parque de viviendas y lo reservan para esperar que mejores tiempos permitan revalorizar zonas tradicionalmente obreras y adecuarlas a población que pueda costeárselo realmente.  Eso se llama especular con el Derecho Universal a la Vivienda, y las administraciones públicas son las principales cómplices en este proceso criminal. ¿A qué esperamos para pararles los pies? Sevilla es un buen ejemplo de activismo en este sentido en el estado español: desde la huelga de inquilinos de 1919 y 1936;  las luchas vecinales de los barrios de La Bachillera, Alameda, el Pumarejo y San Bernardo de las dos últimas décadas, las distintos Centros Sociales Okupados y Autogestionados que se suceden en los últimos años y la acción del 15-M  al apoyo al realojo de familias en dificultad nos muestra que la okupación es

El documental como instrumento de Luchas Vecinales.

Fuente: Grupo de Estudios Antropológicos ‘La Corrala’ La motivación para hacer un documental puede venir de diversas fuentes: puede ser un producto artístico, con intención de conmover, de impactar, de sorprender; puede ser un vehículo de entretenimiento, etc. Todas estas visiones colocan al documental como un fin en sí mismo. Sin embargo, no siempre prevalece esta visión. Otras veces estas creaciones se pueden convertir en medios de difusión de conflictos y problemáticas, herramientas de denuncia y formas de compartir experiencias. El documental como fin o como medio no es una dicotomía de opuestos. No tiene porqué ser un fin o un medio, sino que muchas de las veces, estas dos orientaciones se combinan, prestando atención tanto a cómo se dice como o qué se dice. Esta jornada, bajo o título de “O documental como instrumento nas loitas veciñais” está orientada, precisamente, a esta segunda visión, la de ver el documental como un instrumento para llevar más lejos las voz de gente que por otros medios sería más difícil conseguirlo. Así, mediante el vídeo, las gentes, los colectivos, van dando forma a una herramienta de difusión a través de la cual puedan promocionar su lucha. En esta jornada se presentan tres documentales que responden a una serie de características comunes: vídeo con mejor o peor formato, pero orientado a mostrar una realidad conflictiva en el seno de una transformación urbana, en un contexto desigual respecto a los recursos de que disponen unos (vecinos afectados) y otros (agentes inmobiliarios). Los documentales escogidos