sindicatos

[Ratgeb – Raoul Vaneigem] De la huelga salvaje a la autogestión generalizada. Capítulo II. ABCD de la revolución

Capítulo II ABCD de la revolución [A partir de la ocupación de las fábricas] [En caso de huelga salvaje limitada] [Antes de la oleada de huelgas salvajes] A) El objetivo del sabotaje y de la desviación (détournement), practicados individual o colectivamente, es desencadenar la huelga salvaje. B) Toda huelga salvaje debe convertirse en ocupación de fábrica. C) Toda ocupación de fábrica debe ser desviada y puesta inmediatamente al servicio de los revolucionarios. D) Al elegir unos delegados – revocables a cada instante, encargados de recoger sus decisiones y de hacerlas aplicar – la asamblea de los huelguistas establece las bases de una organización social radicalmente nueva: la sociedad de la autogestión generalizada. A partir de la ocupación de fábricas 1 Toda asamblea de huelguistas debe convertirse en asamblea de autogestión generalizada. Para ello basta: a) Elegir unos delegados, revocables a cada instante, con el mandato de dar a sus decisiones fuerza de aplicación inmediata. b) Asegurar la autodefensa. c) Extenderse al conjunto de los revolucionarios y organizar su expansión geográfica según la mejor eficacia de desviación posible (por ejemplo, en las regiones que poseen a un tiempo recursos agrícolas e industrias básicas). d) Generalizar la autogestión asegurando, de manera irreversible, el paso de la supervivencia a la vida.

Un presente deseable…

30 de Agosto de 2012. Sexto mes de lucha contra los abusos de poder de la clase política y empresarial, el desmantelamiento del sector público, los recortes en los derechos asistenciales y el aumento de la carga impositiva de la clase trabajadora del estado español. Ni siquiera el calor del verano y el comienzo del período vacacional ha sido capaz de parar la movilización continua de todas las organizaciones sindicales, políticas y sociales, así como de la mayoría trabajadora en todo el territorio estatal, que muestra una reprobación absoluta de la gestión de los gobiernos del PP y del PSOE, a la vez que exige a los actuales gobernantes la restitución de los derechos adquiridos en materia de sanidad, protección al desempleo, pensiones y dependencia, así como la aplicación de un conjunto de medidas políticas, económicas, sociales y legislativas cuyo fin sea modificar la estructura de la propiedad y producción de la tierra, la industria y los servicios, en favor de una propiedad pública garante del empleo y el bienestar de la mayoría. El gobierno, sostenido artificalmente por el resto de gobernantes de la Unión Europea, la banca y el empresariado, así como por un aparato represivo en pleno funcionamiento, muestra una resistencia absoluta al cambio de sistema económico. El choque entre los distintos intereses es tremendo y pronostica una próxima revolución social; no obstante, las fuerzas de la reacción siguen teniendo la iniciativa y parecen no querer dar su brazo a torcer…

[Carlos Taibo] Sobre la ‘Declaración de la Cumbre Social’: sindicatos mayoritarios y resistencias

  En www.carlostaibo.com  30/07/2012 I Leo la “Declaración de la Cumbre Social celebrada en Madrid el 25 de julio de 2012”, un texto que sirve de convocatoria para un conjunto de movilizaciones que se deben desarrollar en los próximos meses. Al parecer, lo han suscrito muchas de las organizaciones asistentes a la reunión correspondiente, con CCOO y UGT en cabeza. A título provisional, y a falta de más noticias, es un texto desalentador en el que no se aprecia voluntad alguna, siquiera retórica, de atraer a quienes no están próximos. No constituye, en modo alguno, un mínimo común denominador: excluye, y con claridad, a muchos. Conforme a lo que se incluye en esas líneas es obligado deducir que lo que teníamos antes de 2007, el momento del estallido de la crisis financiera, era un dechado de perfecciones. Nos habíamos dotado, por lo que nos cuentan, de un modelo de convivencia que ha servido cabalmente durante nada menos que 35 años. Y disfrutábamos de una Constitución que aún hoy pone en nuestras manos instrumentos importantes. La transición política no es, entonces, objeto de cuestionamiento alguno en un escenario en el que –se nos dice– han despuntado los ‘logros laborales’ y el Estado del bienestar ha brillado con luz propia. Como quiera que ninguna mención se hace al respecto en el texto que me ocupa, está servida la conclusión de que habíamos resuelto los problemas principales en lo que se refiere a la situación de las mujeres, al medio ambiente y a