¿Tiene un problema la izquierda con la abstención?

Uno de los asuntos que más se ha escuchado en este período electoral es el prejuicio que puede causar la abstención a los partidos de izquierda. Dicen los analistas más reputados que España es de por sí un país de izquierda en su mayoría. Bien: puede que sea así. Lo cierto es que los partidos de izquierda se atribuyen para ellos los votos que nunca llegaron…

¿Existe por tanto un desencanto ante los discursos ambiguos que lanza la izquierda? ¿Qué clase de izquierda busca el no-elector progresista?

Lo único que queda claro es que, aparte del impulso que recibió el PSOE el 14 de marzo de 2004, parece difícil que la abstención que tanto miedo da al PSOE pueda ser atraída hacia sus filas, teniendo en cuenta que las diferencias PSOE-PP son tan escasas que es difícil distinguirlos (a nos ser que sea porque uno está a favor terminar con el problema vasco sin que corra la sangre de algún concejal que al final se traduciría en rédito político del otro).

¿Qué clase de progresismo nos vende el PSOE?

Otra pregunta interesante es qué papel real tiene IU, aparte de servir como muleta al PSOE. Parece existir un mimetismo tal, que a mucha gente prefiere invertir en PSOE que en IU. Si ambos son iguales, uno da mejores resultados que el otro. El voto útil es para el PSOE. Izquierda Unida solo funciona de partido-útil, de rémora que quita las manchas autoritarias que les sale al PSOE y de partido puente hacia formaciones nacionalistas o regionalistas que crecen por el estado.

Ante tal panorama, a ver qué se inventan en el PSOE para atraerse a más gente. Y a ver qué hace Izquierda Unida para formarse como un partido con identidad única, capaz de alcanzar el techo electoral que le correspondería en un estado del que su ciudadanía se dice progresista…